domingo, 24 de junio de 2018

La palmera

La palmera está triste, ¿qué tendrá la palmera? Fue trasladada (al parecer) y no se haya a gusto -se ve al instante- en el sitio en donde está. O le falta o le sobra agua. O está cansada del tibio sol que nos acompaña. Razones, muchas; palmera, una. En esta pobre, parece que se ha desencadenado una tormenta; si no, no se entiende ese pelo desarreglado, ese arrastrarse sus hojas por los suelos, ese color amarillento... La palmera está triste y nosotros con ella. ¿Conseguirá salvarse? ¿Tendrá aún fuerzas en su ápice para seguir con fuerza? ¿La veremos, pasado un tiempo, esbelta y sonriente como corresponde a una de nuestras preciosas palmeras?




viernes, 22 de junio de 2018

Pareja

En nuestro deambular por la ciudad vemos con alguna frecuencia, a la puerta de un supermercado, una no tan rara pareja formada por un hombre y por un perro. El hombre, que puede tener algo más de cincuenta años, delgado, vistiendo pobre pero adecuadamente, lleva una mochila a las espaldas, quizás con sus pertenencias. El perro, sobre sus cuatro patas de pie o echado en el suelo es una muestra perfecta de docilidad y paciencia. A veces, solo a veces, hemos visto al perro jugar con el hombre tirando de la correa. Otras veces hemos visto al perro al lado de otro de sus congéneres. A veces, solo a veces, hemos visto al hombre haciendo un gesto como para pedir. Lo hemos visto, o lo hemos querido ver, porque pensamos: ¿qué hace, si no, un hombre en la puerta de un supermercado tantas horas, de pie?

Aunque, bien mirado, tal vez lo que hace es cuidar de alguna que otra mascota que le deja alguna señora clienta al entrar a comprar en el supermercado. Aquí pudiera estar la razón. Pudiera ser.

martes, 19 de junio de 2018

Sombra

Buscaba mi sombra y no la encontraba. El sol, nuestro sol, nos había abandonado y la sombra había dejado de acompañarnos en nuestros paseos. Miraba delante de mí y ni rastro de ella. Giraba la cabeza a derecha e izquierda, me daba media vuelta y tampoco la sombra tampoco estaba junto ni detrás de mí. Preguntaba al sol, a nuestro amigo sol, cuándo volvería con nosotros y, con cara de tristeza me señalaba a las nubes. No me digas más, le dije; te entiendo; tú con la panza de burro no quieres cuenta, no la tragas. Me compadecía del sol que a estas alturas de la primavera aun no reinaba, como era su deseo,  ni tan siquiera en las horas del mediodía y no podía por elloe con sus rayos dibujar nuestras sombras.

Me da grima la panza de burro, me apeno del sol cuando está ella y me mortifico pensando en nuestra playa de Las Canteras. Gracias sean dadas al sol que ha vuelto timidamente, que ya tengo la sombra conmigo otra vez.

sábado, 16 de junio de 2018

Oportunidad

Nuestro ayuntamiento palmense tiene una estupenda oportunidad de dar salida a las ansias de muchos conciudadanos de llegar a ser artistas plásticos. Cabrían aquí todos los grafiteros de la ciudad y quienes lleguen de afuera luego, atraídos como moscas a un panal. Trabajo y oportunidad de entretenimiento habría para muchos. Y no es un disparate lo que propugnamos puesto que a la vista está. Nos referimos a la cantidad enorme, insospechada hasta hace poco, de anillos colocados uno a uno en las cuantiosas palmeras que por calles, plazas y parques siguen dando nombre a Las Palmas. (Bien que cada vez son menos palmeras, es verdad). Anillos que cumplen con la misión -nos dicen- de que los roedores no suban y bajen del suelo a la copa y de la copa al suelo como por un ascensor. 

Ya tenemos algunos grafitis plasmados en algunas palmeras, como muestra. Podría tomar la idea, pensamos, un extraordinario impulso a poco que el Ayuntamiento la autorice y la promocione. 

¡Qué bueno para nuestros turistas ver arte indígena en la calle! O más bien, en las palmeras. 

jueves, 14 de junio de 2018

Descuido

Para ser una ciudad turística cuidamos con tal descuido las cosas que alguien podría decirnos que tenemos cosas de cabo interino, Es como si quisiéramos matar con desidia a nuestra particular gallina, aquella de los huevos de oro: el turismo.  Y no me digan que soy pesimista. Es que, con poco que miremos podremos ver puntos desagradables ene Las Palmas capital (de la isla no digamos). Pongamos un ejemplo. En el turístico Parque de Santa Catalina -entrada de quienes vienen en cruceros- hay un kiosko en donde se pueden comprar los bonos-guagua. Se supone que, siendo las guaguas del Ayuntamiento, el kiosko tendría mantenimiento y conservación en buenas manos. Pero -siempre un pero- aquí hay un expendedor de bonos en mal estado, bastante oxidado, y un parche de madera en pared que para sí quisiera un pintor surrealista.

martes, 12 de junio de 2018

Tal que hermanos

Las Fiestas Fundacionales son fechas apropiadas para unir lazos entre las islas. Así lo han entendido los componentes de Los Gofiones (canariones ellos) y el Ayuntamiento palmense quienes proyectando unos actos folclóricos -siempre bien acogidos por los ciudadanos- se han dado a la tarea de unir con la música a los hermanos que la mar separa. Así, en la tarde-noche del pasado sábado tuvo lugar en que compartieron escenarios grupos de Gran Canaria con otros venidos, uno de La Palma y otro de Lanzarote, pudiendo contar con la siempre esperadas actuaciones de Los Sabandeños  y de Lo Gofione. A nosotros nos deparó la suerte oír y aplaudir el arte del grupo de La Palma en su actuación en la trasera del Teatro Pérez Galdós (en la plaza Stagno) que, como no podía ser menos, fue aplaudida en cada número por los aficionados que, sentados unos y los más de pie, pudieron gozar de su música canaria y sudamericana.   

lunes, 11 de junio de 2018

¿Para qué?

Piensa uno que las cosas han de servir para algo y cuando uno ve algo que al parecer no sirve para nada, uno va y se solivianta.Y soliviantado estoy. Porque, me pregunto: ¿para qué sirve unos anuncios -que el Ayuntamiento tiene y mantiene en la Avenida de Las Canteras- cuando, a día de hoy, domingo 10 del mes de junio a las 20:00 horas más o menos, el artilugio va y nos dice que estamos en jueves, 24 de mayo, a las 12:35 del mediodía? Y cuando digo que el Ayuntamiento tiene y mantiene estos bichos, quiero decir que los tenemos y los mantenemos nosotros. 

Cuento dos postes como el de la foto en Las Canteras, uno por la plaza del tenor Suso Mariategui y el otro allá por la Cicer. Ambos están a cual peor. ¿No sería mejor eliminarlos y ahorrarnos las 'perras' de su mantenimiento? Ahí queda la pregunta abierta.