El muro ha perdido, hace poco, en buena parte, sus perfiles, y antes, había perdido casi por completo las bolas. El pobre muro al que tratamos de consolar es el que va por el lado naciente del Paseo de Chil. Como decimos, no ha mucho, ha perdido por designios de quien puede, a la altura del antiguo estadio insular, unos perfiles que le caracterizaba y ya no es, el muro, lo que era. Ahora está como manco y descabezado. Pobre muro tan lindo que era. A nosotros nos gustaba con esos rectángulos horizontales, con más largo que alto, todos iguales. Ahora, han dejado unos sí (por donde no han hecho obras) y otros no porque les han metido la guillotina. o eso parece. Por ahorrar, quizá, unos euros. El muro se ha quedado en algunos tramos sin sus perfiles. Pobre muro.