.
Durante mucho tiempo, según recordamos, los cortes dados a las palmeras para quitarles las pencas o las hojas, mejor dicho, eran casi perfectos, con esa perfección que lleva el trabajo bien hecho con amor a las plantas, en este caso, y a los seres vivos en general. Pero llegó un día en que un mal jardinero (vamos a llamarle así) decidió que ya estaba bien de mimos, y, en lugar de seguir cortando con ilusión y cariño comenzó a hacer escabechinas en las pobres palmeras. Y así nos va: palmeras cuyos troncos dan ganas de llorar y otras, ya viejas, con un largo de su tronco bien afeitado al que le sigue otro largo que es una monstruosidad. Tiempos modernos, que nos tocan vivir.Escenas palmenses
Escenas de la vida diaria
lunes, 16 de marzo de 2026
sábado, 14 de marzo de 2026
Lógica deducción
miércoles, 11 de marzo de 2026
Iguales
sábado, 7 de marzo de 2026
Un mural
viernes, 27 de febrero de 2026
De rechupete
viernes, 20 de febrero de 2026
A ras del suelo
El árbol ha crecido tumbado, como si tuviera sueño. En la punta del poste, al otro extremo de las raíces, un pequeño poste lo sostiene y ayuda a ver la poca altura que ha dejado por debajo de él para que pase la luz y los gatos callejeros. Las raíces son, al parecer, robustas, y, las hojas finamente recortadas lucen cual abundante cabellera. El árbol, nuestro árbol que está casi a ras del suelo, posiblemente sueña y, en los sueños, erguido, se verá intentando acariciar, a toda costa, a las estrellas.
sábado, 14 de febrero de 2026
Un pinar
Estamos por saber si el Ayuntamiento pretende hacer un pinar en la Ciudad Alta emulando a aquellos presidentes del Cabildo que en el siglo pasado se ocuparon de hacer pinares nuevos y ampliar los existentes en las cumbres de la isla. Estamos por saberlo pues en la calle Obispo Romo del barrio de Escaleritas han plantado (operarios de servicio de parques y jardines, suponemos) varios pinos que desentonan una barbaridad con los árboles existentes en la mediana. Todo puede ser. Y todo será. No sabemos. Quizás el día de mañana nuestros nietos no necesitarán subir a Tamadaba ni a los Llanos de la Pez ni a Pajonales para respirar aire puro de los pinares. Será un milagro de la fe.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)






