domingo, 17 de noviembre de 2019

Recuerdos

Nuestro hombre acarrea en la carretilla unas cajas en las que, pensamos, lleva sus recuerdos. Son estos tantos que el hombre va algo encorvado y de su disco duro de la memoria extraerá situaciones y sentimientos. Su mirada la dirige al suelo y no al frente quizás evocando las cosas que han marcado su vida. ¿Qué rumiará en sus pensamientos? ¿Cuántos momentos felices, cuántos abrazos, cuántos besos le brotarán del alma en estos momentos? ¿Qué fue de su niñez, de su juventud, de sus años enteros? Hoy el hombre parece viejo pero de su vida no cambiaría, si ello le fuera posible, ni un mal momento. Nuestro hombre camina, y en su carretilla lleva -pensamos- sus recuerdos. 

sábado, 2 de noviembre de 2019

La hamaca

Día uno de noviembre -día de Todos los Santos-
con un calor de todos los demonios. La gente en la playa, poca o mucha según se mire, había estado gozando de este veroño como algunos le llaman. Agosto se nos había colado por la puerta trasera y no era cuestión de desaprovecharlo. Algunos querían quedarse a dormir aunque la noche parecía venir con tarozada y buscaron la forma de estar calentitos uno junto al otro. Nada mejor que una hamaca entre dos palmeras que en la playa andan y así, acurrucaditos, verían pasar las horas que el atardecer se llevaba. 

sábado, 21 de septiembre de 2019

El viejito

Al pasar por lo que fue Puente de Piedra, hoy parte del techo que le echaron al Guiniguada, vemos en sus cuatro pedestales a las esculturas que nos recuerdan que son cuatro las estaciones del año. Esculturas blancas moteadas de polvo por el paso del tiempo, preciosas y sugestivas. A nosotros nos gustan las cuatro pero tenemos debilidad por la del invierno. Quizás o sin quizás porque ya estamos en nuestro propio invierno, el invierno de nuestras vidas. Representa esta escultura a un hombre cargado de años. A un venerable anciano con barbas blancas, expresión serena y túnica larga. A un viejito que a saber qué guarda en el recipiente que mantiene en su mano izquierda mientras mantiene la derecha alzada; quizás guarde los recuerdos de sus muchos años.

jueves, 12 de septiembre de 2019

Cenizas



Hemos visto el cartel anunciador de las fiestas de Teror 2019 y nos ha gustado mucho. Es un dibujo sobre cuadriculas de distintos colores de la Virgen y el Niño que presenta la particularidad de mostrarnos sus bellos rostros con señales negras, de cenizas, (que da la impresión de que al Niño le ha salido bigote). Es un recuerdo, creemos, de los incendios que nos han mortificado tanto en los últimos meses y que han dejado sus negras huellas en la isla. Seguramente el autor del cartel ha querido decirnos que las llamas han llegado hasta el santuario de la Virgen lo que es tanto como haber llegado hasta su corazón de Madre. Ahora a la Virgen y a su Hijo, a nuestra Virgen del Pino, la van a llevar a los municipios afectados en acción de gracia porque no hubo que lamentar desgracias personales pese a la aparatosidad y el destrozo de las llamas. Bienvenidos sean en todos ellos.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Imagen

Una imagen vale más de mil palabras, nos dicen. Y es que no siempre hay palabras para describir lo que se siente, como nos ocurre al ver en los árboles de Las Canteras la presencia activa del viento. Estos árboles, que viven por donde los surferos encuentran en las olas su razón de ser, se encuentran sometidos -cual sabinas en El Hierro- a la acción continua de un airecillo constante que con su empuje hace que se camben sin llegar a troncharse. Es contumaz el viento pero también lo es el árbol que no ofrece más resistencia de la necesaria. Así juegan un día y otro mostrando uno al otro un mutuo respeto.

domingo, 25 de agosto de 2019

Hidroavión

El voraz incendio que ha calcinado buena parte de nuestras cumbres nos ha traído a la ciudad un cierto punto de novelería, de curiosidad, de alegría por ver algo que nos saca de nuestras a-isla-das rutinas. Así, cientos de personas se han desplazado en estos días para ver las maniobras de los hidroaviones para amarar, repostar y volver al cielo para llevar agua con que apagar las llamas de los pinares. Nosotros no hemos ido pero sí hemos visto el espectáculo de los curiosos espectadores pegados a la marea, al pasar en la guagua por la Avenida Marítima. Y también gozamos con la vista de estos aviones sobrevolando Las Canteras rumbo a su destino en las cumbres.

domingo, 18 de agosto de 2019

Las ranas

Las ranas, una frente a la otra, trabajan incansables expeliendo agua por sus bocas. Cumplen así el contrato que les une a esta ciudad nuestra que a cambio le ofrece un lindo estanque para ellas solas. Son ranas graciosas a la par que simpáticas sobre todo con los niños y los abuelos que por allí se acercan. A las personas de mediana edad no les hacen mucho caso pues éstas, ya sabemos que siempre pasan pensando en sus cosas cuando no en las musarañas. Tienen las ranas los ojos saltones bien abiertos y las patas escarranchadas. A lo mejor, últimamente se aburren pues por su plaza -por la Plaza de las Ranas- ha dejado de pasar mucha gente joven después que la cercana Biblioteca Insular cerrara su puerta principal de siempre cambiándola por otra en la calle paralela que lleva el nombre de Remedios. ¡Qué remedio, dirán las pobres ranas sino aburrirnos!