lunes, 18 de mayo de 2015

Jacarandas

Junto a la tapia del cementerio, por fuera, hay unas jacarandas que ahora en nuestra primavera canaria están en flor. Nosotros nos hemos parado a verlas, a disfrutar de su hermosura y no hemos podido dejar de admirar a los esbeltos cipreses junto a ellas. Son, pensamos, las dos caras de la verdad. Las dos orillas del ser. Aquí la vida, allá la muerte. Separadas y juntas en la tapia del camposanto que nos aguarda. Humilde la flor, elegante el ciprés. Bonitos los dos.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Nuevo slogan

Hace años, hace cuatro años pizco más o menos, un publicista -supongo- ideó un slogan que nos ha acompañado desde entonces. Fue a partir de las últimas elecciones municipales cuando vimos aparecer en carteles, y en furgonetas y en coches al servicio del Ayuntamiento capitalino, lo que, si al principio fue visto con curiosidad, ahora, me temo, pasa desapercibido: "Vuelve a latir", nos dijeron por activa y por pasiva, entre corazones de colorines encantados de la vida.

Nos preguntamos que nuevo slogan nos dejará las elecciones de este mayo florido. No sabemos si quien pensó el anterior mensaje cree que ya la Ciudad está bien de latidos y que ha dejado atrás la 'paralís' que la tenía paralizada. Veremos. Veremos si tenemos que tragarnos otro mensajito al uso. Porque también puede ser que sea a otro y no al mismo (o a la misma) a quien el equipo ganador encargue (o tenga ya encargado) la nueva frase.  

viernes, 8 de mayo de 2015

Volvieron

Fiel a su cita volvió la rosa. Fieles, las rosas volvieron. En febrero las podaron y en mayo florecieron, y ahí están para nuestro deleite en el parque mostrando sus ropajes de variados colores, cientos de matices, olores sin cuento. Están, fieles a su cita, desplegando sus encantos en cada uno de sus pétalos. El parque, junto al Castillo, se llena con la fragancia de tantas flores en la tarde soleada y a nosotros se nos inunda el alma de sosiego y bienestar en la primavera canaria.
 

lunes, 4 de mayo de 2015

Bajo los soportales

Les vimos bajo los soportales de un cercano centro comercial. Eran, un hombre de melena larga y rubia con aspecto extranjero, una mujer joven de pelo negro y un perro. Él tocaba la guitarra y ella el acordeón; el perro, echado al lado de su ama, seguramente disfrutaba de la música. Nos paramos a verlos y seguimos con agrado los rápidos acordes que fluían de sus instrumentos musicales. Nos recordaron al folk o al country lo que nos llevó a pensar que la pareja bien podría ser de americanos, de la América profunda de los Estados Unidos, que hubieran recalado a nuestras costas. Él hablaba inglés y chapurreaba el español mientras el español de ella era fluido sin acento alguno extranjero. ¿Sería ella de aquí, canaria, española? Pudiera ser. El perro sí era canario, según dijo la joven: de Tenerife. Al oír el comentario, nuestra atención fuese hacia el animal pues siempre es bueno encontrar entre nosotros a un paisano de otras islas si además éste es un joven, bonito y tranquilo animal, según parece.

lunes, 20 de abril de 2015

Sombras chinescas


A las nueve de la noche se ha ido la luz solar de la calle de Triana. La obscuridad total queda vencida por las farolas y por los escaparates iluminados. Es sábado y la calle, que es comercial, ha tenido hasta hace poco, pese al frío, un incesante tráfico de gentes. Nos apostamos junto al conjunto monumental al doctor Negrín -hombre de la política y de la ciencia- justo en la confluencia de Triana con la calle de San Pedro. Frente a nosotros el edificio que fue de Almacenes Cardona, después de La Caja y hoy es sede de Bankia que pasó a quedarse con casi todo de la que fue nuestra Caja Insular de Ahorros y Monte de Piedad. En el edificio, una pantalla está preparada y un nutrido grupo de padres (sobre todo madres), con sus niños, esperan a que empiece el espectáculo. Le han prometido sombras chinescas (con motivo del Día del Libro) y por ellas aguardan. Los niños se impacientan hasta que alguien les invita a entrar en el pórtico del edificio y allí, sentados en el suelo, van a ser ellos los principales escuchantes de los cuentos. Porque a las sombras chinescas se unen tres cuentos que, con música apropiada, harán las delicias de todos los pequeños. Cuenta los cuentos Yanira. Despacio. Desgranando las palabras que van llegando a nuestros oídos como en un dulce sueño. Mientras, las sombras -negro sobre blanco- se mueven y gesticulan viviendo en las pantallas (una adentro y otra afuera) las peripecias de los personajes, casi vivos, de los cuentos.  

jueves, 16 de abril de 2015

Palabras afortunadas

Quienes rigen desde hace cuatro años los destinos de Las Palmas capital tienen una fijación con las palabras extranjeras para designar las cosas. Así llaman run a correr, fest a festival y night a noche entre otras lindezas. Ello no está ni mal ni bien, pensamos, aunque nos duele que dejen de lado las afortunadas palabras del idioma de Cervantes por otras (también afortunadas -suponemos- del autor de Romeo y Julieta). Como además el consistorio capitalino se pirra por hacer festejos y cosas nuevas pues así nos va. Ahora, están a punto de inaugurar un complejo de entretenimiento y cultura física por la zona de Las Canteras y nos topamos conque el nombre, al lado de escudo del Ayuntamiento, está en inglés: Go fit (go fitness, lo más probable). Y nosotros volvemos erre que erre y pensamos decirle a quien sea que este nombre tan 'fino' quedaría mejor añadiéndole una vocal -la o- al final. Tendríamos: go fit o, que uniéndolas nos daría la palabra afortunada gofito, palabra cariñosa canaria que nos lleva al recuerdo del rico nutriente de nuestros desayunos de antaño. Así que ya saben: apúntense al GOFITO y ríanse de los dolores musculares.

miércoles, 1 de abril de 2015

Flores amarillas

Las lindas flores amarillas y las blancas aparecieron hace poco días en gran cantidad con la llegada de la primavera. Aunque habían algunas en el parque -siempre las hay- parecía que habían estado esperando los cálidos rayos del sol para desentumecer sus pétalos y mostrárnoslos en toda su belleza. Lucían bonitas entre el verdor del césped alegrando la vista de los visitantes aunque éstos no las vieran.

Hoy han llegado por contra los operarios con las máquinas que alisan el césped y nosotros hemos llorado por las flores, sencillas flores amarillas y queridas flores blancas que se deshacen con un soplo, que han sido degolladas sin remisión. Ha quedado tan solo el verde luminoso, pero a éste le falta ahora la fragancia y el dulzor de las lindas flores muertas.
flor.